.. después del cardiaco miércoles por la noche, el sábado prendí la televisión emocionado por ver un buen juego de los Gallos. Solo necesitaban un empate para lograr su objetivo, pero como era de esperares el contrario iba con todo por una anotación.
.. y que sufrimiento nuevamente. Pero era mas grande me imagino el desgaste en la cancha pues estando a una temperatura muy alta, se notaba que los jugadores la estaban pasando “gacha”. En el partido del miércoles eran mas rápidos, y se veía mas concentración en las jugadas, pero ahora se notaba que el clima estaba dispuesto a hacerlos sufrir un poco más. Y ese sufrimiento se hizo mas grande cuando a principio del segundo tiempo los venados anotaron el tanto de la igualada, me imagino la fiesta que existiría en ese momento en aquel estadio. Pero yo quería que los gallos lograran un buen resultado, y viendo el juego y la presión que ejercía el equipo de Mérida, sentía que llegaría tal vez hasta un segundo de ellos.
.. sentí en ese momento un poco de desesperación y coraje con la televisora que estaba pasando el partido, pues en realidad parecía que el comentarista en cada jugada quería que ganara Mérida, y creo que deberían de ser imparciales pues es su trabajo, las porras deben dejárselas a los aficionados que no traen micrófonos, ya bastante era ver que el clima estaba contratado para hacer sufrir a un equipo, como para ver al comentarista contratado para hacer sentir que Mérida ganaría, pero en fin...
.. pero nuevamente se demostró que el fútbol es solo un juego de 11 contra 11, y el clima hizo su trabajo. Creo que todos pensábamos que el clima tan caluroso favorecía a los locales, pero no fue así, poco a poco se veía como se fue debilitando mas rápido el equipo de Mérida, y llegaría un final cardiaco en el que los Gallos estarían apunto de anotar el gol que le diera el boleto a primera. Y para finales cardiacos, llegarían los penales...
.. Y así fue... penal tras penal te comes la uñas o te jalas los pelos... y fue entonces cuando el portero de los gallos detendría uno del contrario... justo momento para gritar como locos... “aweboooooo...”, y esperar que no se fallaran los 2 que faltaban. Entonces Romo tomo el balón, era el 5º penalti para Querétaro, si lo metía todo se había terminado... se hizo un silencio en la espera del cobro (y en la televisión se escuchaba la silbatina por parte del estadio)... se hizo el cobro... y por supuesto todos gritamos... “gooooooooooooooool”... Querétaro había ascendido a primera...